
El cáncer de estómago continúa siendo una de las enfermedades más letales en el país. De acuerdo con cifras del Registro Nacional de Tumores, cada año alrededor de 3.000 ecuatorianos, principalmente entre los 60 y 80 años, son diagnosticados con este tipo de cáncer, y cerca de 2.000 fallecen a consecuencia de complicaciones asociadas.
Las provincias con mayor número de casos reportados son Pichincha, Tungurahua, Manabí, Loja y Guayas, zonas que históricamente han mostrado una incidencia elevada de este tipo de tumores digestivos.
Factores de riesgo
Especialistas en oncología señalan que la herencia genética, así como los hábitos alimenticios inadecuados, son elementos determinantes en la aparición de la enfermedad. El consumo excesivo de alimentos procesados, la falta de horarios regulares en las comidas y la automedicación prolongada para problemas gástricos como gastritis, son algunos de los factores más frecuentes que se observan en pacientes diagnosticados.
Un dato preocupante es el aumento de diagnósticos en personas más jóvenes, lo que refuerza la necesidad de consultas médicas tempranas. Los médicos recomiendan que quienes presenten antecedentes de gastritis, colitis u otras molestias digestivas se realicen endoscopías y chequeos preventivos, con el fin de descartar lesiones que puedan evolucionar a tumores malignos.
Prevención y detección temprana
La comunidad médica insiste en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir la mortalidad. Mantener una alimentación balanceada, evitar el consumo excesivo de sal y alimentos ahumados, junto con exámenes regulares, son medidas clave para disminuir el riesgo.
